Del amor por la tierra de generación en generación nace un AOVE de máxima calidad que está traspasando fronteras con la sostenibilidad y calidad como bandera.
La historia de nuestro aceite es una historia de amor y de temores. Del amor de nuestro padre a sus raíces, que poquito a poquito y casi sin darnos cuenta, nos ha ido transmitiendo a mí y a mis hermanos al contarnos un millar de historias. Y del temor a que algo tan valioso, los olivares, gracias a cuyos frutos nuestra familia pudo crecer y prosperar, se perdieran. Estos dos motivos fueron los que finalmente nos impulsaron a querer hacer nuestro propio Aceites de oliva, para que así sirviera siempre de lazo de unión entre las generaciones pasadas, presentes y futuras, como las buenas historias.
Nosotros únicamente producimos aceite de oliva virgen extra (AOVE). Creemos firmemente que el aceite más buscado es aquel en cuyo origen del fruto y proceso de elaboración puedes confiar, pero que además tiene un proyecto detrás con el que puedes conectar. Por eso nosotros lo embotellamos en tres formatos que representan al público al que queremos conquistar: el gourmet (botella de cristal de 500 ml), el emprendedor (lata de 1 litro) y la familia (garrafa de 5 litros).
Nuestro aceite tiene un aroma particular que en la cocina realza el sabor de los platos sin enmascarar el resultado final y disfrutándolo en crudo agrega a los ingredientes un toque picante y ligeramente amargo al final. Su base es principalmente la genuina aceituna valenciana manzanilla-villalonga, propia de los secanos abancalados, muy resistente al estrés hídrico y abundante en la comarca del Comtat entre las sierras de Aitana, Serrella y Mariola.
Sabemos que el aceite de oliva es un producto cada vez más apreciado y demandado en el extranjero, pero lo que más nos ilusiona es saber que tanto un restaurante de comida tradicional valenciana como nuestros vecinos y amigos han confiado en nosotros para dar vida y cuidar lo que más valoran.
Lo que hace especial a La Parà de la Mestra es el proyecto que hay detrás: hacer viable y sostenible este tipo de agricultura familiar, protegiendo la biodiversidad de nuestras tierras para lograr un desarrollo rural sostenible, recuperando la población de nuestros pueblos, preservando sus tradiciones y poniendo en valor nuestros productos.